En esta mesa donde comerán las almas su propia carne,
cenaré.
Y estaré sentado en un largo trono de barro,
bajo la majestuosa sombra de una montaña
para beber la sangre no inmolada
y comer la piel desnuda de este mundo incierto.
Cenaré,
desde esta mesa en llamas
para salvar a la humanidad dormida.
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